|
La República Argentina y la provincia
de Buenos Aires han declarado el "incumplimiento del
pago de su deuda". Esto quiere decir que ya no se efectuará
el pago de intereses y amortizaciones correspondientes a empréstitos
por un valor de aproximadamente 100 mil millones de Dólares
Americanos. Alrededor de 12,5 mil millones de Euros son empréstitos
que se otorgaron de conformidad con las leyes alemanas y que,
en su mayoría, son detentados por inversionistas privados
alemanes.
En términos de su magnitud, se trata del ajuste más
grande de pagos de un país en la reciente historia
de las finanzas. Por lo tanto, el entorno es confuso debido
a la situación catastrófica. Hasta ahora, ni
el gobierno argentino ni el Fondo Monetario Internacional
(FMI) u otros organismos han demostrado que sean capaces de
manejar la crisis de manera eficaz. Por esta razón,
el 10 de enero del 2002 se fundó la Comunidad de Intereses
de Argentina como iniciativa privada que ahora representa
los intereses de los inversionistas privados en su calidad
de asociación con existencia jurídica.
Usualmente, Argentina habría encomendado a un banco
de inversiones el refinanciamiento de la deuda y le habría
pagado por hacerlo. Entonces, se habría hecho una oferta
a los inversionistas privados a través de la banca
de depósitos que habría implicado un recorte
del valor nominal de los bonos. En comparación con
la opinión compartida de los analistas que, a través
de la prensa, durante meses habrían especulado sobre
un recorte hasta del 80%, todo el mundo habría estado
contento de que "sólo" hubiera habido un
recorte del orden del 40%. Una reestructuración de
la deuda de este tipo rápidamente habría podido
llegar a buen término. Lamentablemente para los argentinos
y los bancos, el cambio de gobierno de fines de diciembre
del 2001 interrumpió este proceso. La administración
de De la Rua y el ministro de economía Domingo Cavallo
ya habían previsto la reestructuración de la
deuda con titulares de bonos extranjeros.
Afortunadamente pudimos reunir información y establecer
contactos a través de la Comunidad de Intereses. Gracias
a ello, ya no es tan fácil dejar de lado a los inversionistas
privados. Conocemos nuestros derechos y nuestras alternativas,
los que haremos valer hasta que nuestro dinero nos sea devuelto.
Se hace un llamado a todos los titulares de bonos argentinos
para que se unan a nuestra causa a partir de ahora y están
invitados a formar parte de nuestra asociación. Lo
que se ha logrado hasta ahora tampoco tiene precedentes en
la historia reciente de las finanzas y servirá para
mejorar y fortalecer el papel del inversionista privado en
el mundo financiero internacional. ¡Vamos a lograrlo!
|